De donde partimos
El ecommerce contaba con tráfico, pero no estaba generando el volumen de ventas esperado. Gran parte de las visitas no se convertían en pedidos, lo que limitaba el crecimiento del negocio.
Además, la estrategia SEO no estaba enfocada a búsquedas con intención de compra, lo que provocaba tráfico poco cualificado y difícil de convertir.